martes, 16 de abril de 2019
lunes, 15 de abril de 2019
PRESENTACIÓN

No recuerdo especialmente a ningún director
siendo niña, la primera directora que me dejó huella fue la de la escuela de
magisterio, era una persona resuelta, resolutiva y que transmitía confianza a
la vez que aportaba seriedad al centro
Ya como profesora, tengo que agradecer
infinitamente la ayuda del director del primer centro donde trabajé. Recién salida
de la facultad, recién aprobada la oposición, me encontré en el aula un poco (o
un mucho) perdida sin saber casi por donde comenzar a tratar con mis alumnos.
Recuerdo que Laurentino me ayudó a tener confianza en mí misma y me aportó pautas
tanto para el día a día en el aula como para el papeleo necesario para nuestra
tarea diaria.
De este curso espero completar mi formación y
obtener las herramientas necesarias para algún día poder ser una buena
directora.
El aspecto que más me interesa de la función
directiva, es a la vez el que más miedos me provoca. Me refiero a las
relaciones interpersonales con todos los miembros de la comunidad educativa en
las que un director debe ser capaz de crear un clima de convivencia integrando
todas las opiniones y solucionando conflictos de cualquier tipo de la forma más
inmediata posible.
En los últimos años he sido secretaria de un
equipo directivo de solo dos miembros, el director y yo, ya que pertenecemos a
un pequeño claustro en un pequeño colegio. De este periodo he obtenido, creo,
seguridad en mi misma y he aprendido de un buen director la necesidad del
diálogo y el respeto hacia todos, pero también de firmeza y coherencia en la
toma de decisiones.
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